martes, 12 de agosto de 2008
Filosofía y Poesia como "enfermedades del lenguaje"
La palabra define al hombre. En su ejercicio se cumple la condición humana: el hombre es el que habla, el hombre es el que nombra. Tal vez porque comprendió su propio privilegio, el hombre quiso que los dioses creasen el mundo por la magia de su palabra. Hablar es crear: el hombre, como los dioses, crea porque habla. Pero ejercicios de la palabra son tanto la filosofía como la poesía. La disputa, ya antigua en tiempos de Sócrates, entre filosofía y poesía es una disputa acerca de cuál de ellas es la depositaria de la palabra y constituye su ejercicio original. (Original en el sentido de lo que da origen; o, más precisamente, de lo que hace que el hombre sea hombre, o que el hombre sea.)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario